“¡Adentro!” propone con inusual ternura el encuentro de dos personajes entrañables, llenos de frescura y comicidad, en una sutil metáfora sobre la esperanza. Un discípulo y su maestro, cuyas formas de pensar tan distintas se reflejan durante el transcurso de toda la obra representado de alguna manera el desacuerdo nacional, la sordera argentina y la forma en que desviamos el camino con verdades equivocadas. Un texto ingenioso, con mucho humor, y un complemento musical que enriquece mucho más a la obra.
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